lunes, 21 de marzo de 2011

Azul

Subimos, bajamos, permanecemos quietos ante las reacciones y diversificaciones que la vida se nos platea. Morimos por los amigos, cuando en realidad hay que vivir por ellos. Mejoramos y avanzamos, pero nunca nos estancamos. Somos una raza confusa y desequilibrada con la que es imposible tratar. Vivimos en casas, cerramos las puertas a los desconocidos, no salimos por temor a lo que desconocemos y se encuentra en cada trozo de oscuridad. Pero cuando la luz se alza lo tememos aún más, tememos que nos vean, llamar la atención.

No te odio, no te quiero, tan solo quiero saber porque me haces esto. Porque no se a lo que viene lo que dices.

Tenemos cuatro colores entre los que nos distinguimos. Por un lado está el negro, simboliza un encierro a lo que notamos peligroso, extraño y lo apartamos. El blanco, simboliza pureza y humildad, frescura, gratitud y la verdad. El rojo, simboliza pasión, dolor, tensión, pudor, angustia, inquietud, inexactitud y carisma. El azul, simboliza las ganas de volar, las tendencias desaparecidas del vivir cada día, la versión real y ficticia de la vida misma, el mar desbocado que pide a gritos la liberación de su cansancio.

Tan solo me tienes que levantar y alzarme sobre las incandescentes llamas del cielo, tan solo tienes que dejar de luchar por lo que no quieres ser y aprender a vivir con propiedad.

Créeme, al azul, el un color, tan solo uno más entre este mundo. No te quedes estancado, avanza y crece.

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