martes, 19 de octubre de 2010

Un pequeño sentimiento y una breve reflexión

Un día tuve un sentimiento, uno pequeño e insignificante y de él salió una pregunta y yo tuve la respuesta.

Todos pensamos que vivimos en paz, que vivimos en sosiego, todo es mentira, una pequeña ilusión del universo nos hace cambiar, un motivo también. Pero sobre todo somos nosotros los que nacemos con un sentimiento único, y a medida que vamos creciendo ese sentimiento con el que nacemos se va agrandando, cada vez estamos más inseguros(¿qué es eso que siento?). Esa época de sosiego termina y nos vamos almondando a lo que vamos a ser en el futuro. Nosotros ya yenemos ese principio dentro de nuestro ser,¿pero cómo se desata? Normalmente suele ser un motivo, una razón, un pequeño desencadenante, la gota que colma el vaso es la que hace que se detone el recipiente.

Me sentía como cuando .....

Se supone que un hálito de esperanza que nos invade en un momento de éxtasis, cuando estamos apunto de caer, siempre tenemos la sensación de resurgir y levantarnos, o eso era lo que yo pensaba hasta ese momento en el cual no pude realizarlo.
Un pequeño abrazo, un pequeño cariño nos hace creer en un prospero presente o futuro, según donde, como te sientas y con quien estés, a mí por el contrario me hizo sentir débil y acabado, frío y helado de un calor que no era de amor sino de empatía.
Un beso cariñoso de amor, un pequeño agradecimiento, no era eso. Me iba consumiendo en mi propia desesperación, como si en vez de un beso cariñoso de amor se tratase de un beso frío, apagado, sin cariño, sin amor, sin pasión ni buena intención, sino de traición.
Una sonrisa de aceptación, como cuando tu padre o tu madre te sonríen aceptándote, caluroso, acogedor. Sin embargo era como si la hubieran dado la vuelta: helada, electrificada de negro, como si de desprecio se tratase, no hacia las personas sino hacia mí.
Me sentía mal, como si me hubieran quitado un trozo de mi corazón, como si no fuera yo quien estuviera en mi cuerpo y yo estuviera flotando en el mar de la indiferencia y soledad.
Era como si vagara en una tormenta de nieve y agua en una barca de papel rota y carcomida por la lujuria, pasiones carnales, estados extraños de los que nunca había sentido ni oído hablar.
Mis sentidos desaparecieron, mis oídos dejaban de oír, mis manos y mis pies dejaban de sentir, mi nariz dejó de oler nada, mi boca no degustaba.
Mi alma se separó de mí, como si de un árbol una manzana se hubiera desprendido hacia el vacío sin tener ningún lugar en el que posarse.
Mi razón se perdió por el camino de la desesperación como si de un carromato se hubiera perdido en un espeso bosque de oscuridad y tristeza se tratase.
Mis principios se trastocaron creando un mundo de descendencia del caos, menos que el mundo humano, pero lo justo para atormentar a un alma en pena.
Mi corazón dejó de latir, todos los sueños que había tenido sobre el futuro se marchitaron como si hubieran quemado una rosa y se estuviera consumiendo en la oscuridad, como si mojaran un papel y este se consumiera en la tristeza, como si me arrancaran mi alma y la vendieran.

Como si me arrancaran mi corazón y lo quemaran en la hoguera de la desesperación.

 Luego pensé:

La vida sigue..............., ¿pero qué somos en realidad?


Somos como el polvo de lo más recóndito del Universo, inexistentes, inapreciables. Somos caricias frías que vuelven y se van dejando muerte y soledad. Somos besos negros inexplicáblementes bonitos con una toque de amor que luego se convierte en desesperación. Somos virus enfermos con otros virus que infectan y no paran de infectar hasta que todo se acaba. Somos como la mierda de la gente inexplicáblemente inexplicable, somos inexplicables, todos lo somos. Somos como gotas de sangre rojas corrompidas por las ansias de ser sangre azul que luego, corrompidas por ese ansia se secan y negras se vuelven. Somos indigentes vagando entre las sombras mientras otros andan por la luz como si el mundo fuera suyo. Somo petalos de rosas convirtiéndose en un precioso negro fuego fatuo. Somos demonios andando sobre las miserias ajenas, como si condescendientes miradas se tratase. Somo las insignificantes y a la vez indispensables letras de un libro de portada zarraspatrosa y descuidada portada negra. Somos ángeles corrompidos por el poder divino inexistente del cual algunos se vanaglorian de tener. Somos ingredientes de una poción venenosa a los cuales han dejado caer allí por ser seres dispensables, sin ningún futuro ni causa para vivir. Somos las hojas de un árbol, tan insignificantes y sin valor que nos usan para limpiarse la mierda y luego nos tiran. Somos la brisa de una mañana de primavera, empezamos como una brisa y acabamos como un huracan que se lleva las esperanzas y las promesas hechas. Somos un colibrí dejando de batir sus alas porque cada una de sus alas se hubiera marchitado como si un álito de vida hubiera muerto por las llamas del Averno. Somos canciones sin sentido que vagamos por un humbral llamado vida. Somos los herrores de una raza perfecta hecha para ser perfectos. Somos una época pasada en la que los animales se mataban por posesiones insignificántes. Somos seres venidas de las entrañas de los dioses. Somos los ratones de las alcontarillas. Somos animales sin control. Somos el puto tiempo y espacio personificados en seres asquerosos y nauseabundos. Somos los electrones que se pierden en el camino hacia la luz. Somos vagos sonidos salidos deotros aún más vagos. Somos cerveros enviados por Ades para destruir el universo. Somos nuestra propia muerte. Somos la muerte de nuestros ayegados. Somos seres incorregibles.Somos como las cartas de amor que se perdieron en una botella recorriendo los mares de oscuridad. Somos susurros perdidos en la inmensidad de la nada. Somos brujas hechas para demostrar que la humanidad es una gran mentira de la gente para convencernos de que somos algo. Somos las malas hierbas de un jardín de aristócratas, nos arrancan de todo lo que nos hace ser nosotros y nos tiran a un hueco negro, oscuro y sin fín en el cual nos consusmimos y nos convertimos en el abono del Infierno.



En realidad somos como la luz y la oscuridad, somos antagonístas en la vida misma, somos contradictorias como una un sol oscuro, o como un agujero oscuro lleno de luz. Algunas veces estamos de acuerdo, ayudamos a la gente que lo necesita y hacemos todo lo posible para avanzar, nos compenetramos para ser seres de bien, peronas buenas llevadas por la luz y la bondad. En otras hacemos guerras para imponer nuestras ideas y así implorar lo que nos pertenece por derecho, tan solo ayudamos a las personas por nuestros propios intereses y hacemos todo lo posible por retroceder, nos desentendemos, tenemos absurdos conflictos llenos de grietas racionales. Pero lo que tenemos que hacer, y esto es lo más díficil e imposible de hacer es unirnos y dejar nuestros intereses y nuestras ideas al margen y cooperar para hacer de este enano e insignificante universo, un universo tan gigantesco e impresionante que cuando lo terminemos nos quedemos en sock tantas generaciones como pasaron desde que nuestra especie pisó el universo, tan solo para darle al universo un pequeño tiempo de descanso, tan solo para darle el tiempo que le hemos tenido secuestrado.

        (oscuridad y luz)

4 comentarios:

  1. Dios es impresionante,¿como se te ocurren tantas comparaciones?

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  2. He puesto parte donde: Somos como.......(mas o menos por la mitad. Durante estos días iré añadiendo.
    Muchas gracias por su visitita, vuelva de nuevo.

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